sábado, 2 de febrero de 2019

EL PÉNDULO HEBREO



La herramienta más eficaz para limpiar la energía negativa de tu vida y ser más feliz 

¿Te sientes muchas veces con dolores de cabeza, dolores de espalda, contracturas, sensación de carga en cuello y hombroscansancio extremo, somnolencia, debilidad o bajo estado de ánimo

¿Achacas todo esto a una mala postura, a un resfriado, a la falta de sueño, al estrés...?

¿Coges resfriados, gripes o gastroenteritis cada cierto tiempo?

Probablemente te parezca difícil de creer, pero la explicación de estos síntomas de malestar y enfermedades tienen su origen en las energías negativas que llevas encima.

Nosotros mismos generamos energías que pueden ser positivas o negativas (simplemente con nuestros propios pensamientos), y todo a nuestro alrededor desprende también energía buena o mala. Cuando nuestro cuerpo capta las energías, éstas interfieren en nuestra aura y en nuestros centros energéticos (crakras), afectando a nuestro nivel de bienestar.

Las energías negativas ralentizan el movimiento giratorio de nuestros chakras, haciendo que se reduzca el nivel vibracional de nuestro cuerpo. 

Por ello es muy importante -para llevar una vida sana sin enfermedades, estar equilibrado y encontrarse bien- someterse a una limpieza energética cada cierto tiempo, en función de la tendencia que uno mismo tenga de sobrecargar se y captar la mala energía. 

Existen personas que son mucho más sensibles que otras a la hora de captar las energías del ambiente y de los demás, son los llamados "canales o cuerpos abiertos". 

El péndulo hebreo es una efectiva técnica de sanación que detecta y limpia esas malas energías que se nos pegan en nuestro día a día, haciendo que al momento nos sintamos aliviados, optimistas y centrados mentalmente, mejorando así nuestra calidad de vida. 

Esta técnica de limpieza energética es uno de los métodos más efectivos (junto con el Reiki) para incrementar nuestro nivel vibracional y de esta forma mejorar nuestra vida y atraer precisamente cosas buenas (que vibran también alto).  


0. UNA TÉCNICA BASADA EN LA RADIESTESIA 

El péndulo hebreo es una aplicación de la radiestesia, una técnica pseudocientífica que estudia el manejo de las vibraciones y radiaciones magnéticas a través de determinados objetos, como es el caso de un péndulo o unas varillas, y de su aplicación en el ser humano. 



1. LA INFLUENCIA DE LAS ENERGÍAS DE LOS DEMÁS Y DEL MUNDO QUE NOS RODEA 

Todo lo que nos rodea vibra y desprende energía, tanto los objetos como las personas. Incluso nuestros propios pensamientos generan energía, haciéndonos elevar o bajar nuestro nivel vibracional.  

Y estas vibraciones a las que estamos expuestos nos afectan cada día, influyéndonos positiva o negativamente. Nos pueden aportar felicidad, paz, energía, o por el contrario dolores de cabeza, cansancio, malestar, pesimismo… Y de esta forma afectar en el discurrir de nuestra vida (facilitando la consecución de nuestras metas y sueños, o impidiendo que seamos capaces de alcanzarlos). 

Es importante conocer la influencia de la vibración y las ondas de forma sobre nuestra salud, así como la energía que nos envían o captamos de los demás en nuestro día a día. 


2. QUÉ ES EL PÉNDULO HEBREO

El péndulo hebreo está considerado alta tecnología en radiestesia.


Se trata de un cilindro de madera de haya con 2 extremos (uno liso y otro rayado) el cual se encuentra atravesado con un cordón blanco. Sobre este cilindro se van colocando una serie de etiquetas con palabras escritas en hebreo agarradas con una goma, las cuales servirán para detectar desórdenes energéticos en nuestro cuerpo (usando el extremo liso) e imprimir nueva energía positiva (usando el extremo rayado).

Cada letra hebrea generará una vibración específica, provocando un cambio de resonancia en los niveles sutiles de nuestro cuerpo (en nuestro nivel energético, es decir, en nuestra aura) hasta su densificación en nuestro propio cuerpo. De esta forma el péndulo hebreo nos permite reequilibrar armónicamente nuestras energías, nuestro ser interior, y por tanto elevar de nuestro nivel vibracional


En  definitiva, es una técnica muy efectiva para limpiar nuestra aura (campo energético o electromagnético), sanando los bloqueos o enfermedades que padecemos. La vibración que emite el alfabeto hebreo tiene la facultad de desgravar la información que da origen a la enfermedad y a los desequilibrios (es decir, de eliminar la energía negativa que tenemos adosada a nuestro cuerpo). 

Funciona por ondas de forma (emitidas por las letras hebreas) las cuales tienen un gran poder de radiación. Esta irradiación eleva la vibración de los centros energéticos de nuestro cuerpo ("chakras") equilibrando la energía de los órganos afectados y “borrando” la información de la enfermedad.

El péndulo hebreo hace por tanto:

1) Limpieza y equilibrado de chakras
2) Limpieza de las capas del aura

Como ya hemos comentado el péndulo tiene 2 extremos los cuales se emplean para diferentes funciones:

1) El lado liso (diagnosticar): sirve para DETECTAR los males energéticos que el paciente padece. Para ello éste debe estar tumbado boca abajo, y el sanador detecta estos bloqueos pasando el péndulo con el lado liso hacia abajo por su espalda. Allí donde el péndulo empieza a girar es donde se presenta un determinado desequilibrio, el cual será LIMPIADO a continuación utilizando algodón mojado en solución de muérdago. El péndulo tiene la capacidad de medir los niveles de vibración, y allí donde haya un desequilibrio energético éste empezará a girar en círculos rápidamente. 

2) El lado rayado (sanar): sirve para IMPRIMIR energía positiva y elevar la vibración del paciente. Una vez limpio, el paciente debe colocarse tumbado boca arriba y el sanador le irá irradiando energía positiva al pasar el péndulo con el lado rayado hacia abajo. 


3. CUÁL ES LA MALA ENERGÍA QUE LIMPIA EL PÉNDULO HEBREO

El péndulo hebreo limpia 4 tipos de desórdenes energéticos:

1) Miasmas (origen de las enfermedades físicas antes de que se produzcan):

Como ya hemos comentado en anteriores ocasiones, la medicina alternativa y las terapias naturales sostienen que las enfermedades se generan como resultado de haber somatizado en el cuerpo bloqueos energéticos (desequilibrios emocionales) que poco a poco han ido penetrando hasta el interior de nuestro cuerpo físico. 

Los miasmas son la energía que genera la enfermedad antes de plasmarse en la materia. Es decir, son desórdenes energético-emocionales que se encuentran en el origen de una gran parte de nuestras enfermedades crónicas (incluidos los cánceres o la esclerósis múltiple). 

Es una condición hereditaria que predispone a una multitud de enfermedades que sólo aparecen con el estímulo desencadenante adecuado (emociones negativas diversas). 

Un miasma es por tanto una morbosidad, una distorsión energética asociada a un chakra determinado. Con el péndulo hebreo podemos detectarlo y eliminarlo posteriormente.

El miasma entra por la capa exterior del aura (la 7ª) hasta pasar por las demás capas, llegándose a filtrar (si no es limpiado) hasta la 1ª capa, momento en el cual habría llegado al plano físico y se desencadenaría la enfermedad en el cuerpo. 

El progreso de la enfermedad por tanto va avanzando desde las capas exteriores del aura hacia el centro: de las capas más superficiales hasta las capas más profundas.

Con el péndulo hebreo la curación ocurre en orden inverso, es decir, de adentro a afuera, a través del alineamiento de la inteligencia biológica, el complejo emoción-deseo y el intelecto gobernado por el espíritu (los 3 grupos de capas del aura: capas del mundo físico, capas del mundo mental-emocional y capas espirituales).

Lo normal es que la mayoría de los pacientes presenten miasmas como mucho a partir de la 3ª ó 4ª capa, cuando todavía no han llegado al cuerpo físico ni han desencadenado enfermedad. Un miasma que ha alcanzado la 1ª ó 2ª capa ya supondría la existencia de enfermedad física.

2) Magia:

Quizá uno de los aspectos más difíciles de creer en un mundo racional como en el que vivimos es la existencia de la magia. Sin embargo, creamos en ella o no, ésta es del todo real y puede estar afectando al discurrir de nuestra vida sin nosotros saberlo. 

Puede ser magia mental o magia ritual. En este caso existe la intencionalidad directa de otra persona de perjudicarnos a través del envío de energía negativa, es decir, lo que comúnmente se conoce como "hacer un trabajo de magia". 

No obstante, es bueno recordar que toda acción tiene su reacción (principio del karma o equilibrio del universo), por lo que quien emplee la magia o la energía de forma intencionada para ir contra otra persona con toda seguridad antes o después sufrirá las mismas consecuencias. 

3) Mal de ojo:

Tradicionalmente asociamos el llamado "mal de ojo" a algún tipo de brujería o hechizo que genera mala suerte. Pero nada que ver con la realidad: un mal de ojo es simplemente energía negativa emitida y transmitida (normalmente de forma involuntaria o inconsciente) por el cerebro de una persona cuando ésta desarrolla algún tipo de sentimiento negativo hacia otra (normalmente sentimiento de envidia u odio).

Es decir, el cerebro expande una frecuencia de onda negativa que una persona emite (cuando ésta tiene sentimientos de envidia u odio) y otra persona la capta (quien es envidiado u odiado). La energía negativa afecta a quien la capta, generándole molestias físicas (dolores de cabeza, cansancio, somnolencia, depresión...) y psíquicas (malos pensamientos, pesimismo, inseguridades, baja su nivel de vibración...). 

Cuando una persona emite un mal de ojo lo puede hacer de forma consciente o inconsciente, voluntaria o involuntariamente, si bien siempre genera consecuencias negativas sobre la persona receptora. Los típicos sentimientos y situaciones que generan un mal de ojo son las envidias, los enfados, las discusiones, las rabietas, etc. En resumen, el mal sentir de una persona hacia otra debido a un conflicto o simplemente por envidia. 

Los síntomas que una persona percibe cuando tiene un mal de ojo suelen ser dolor de cabeza, cansancio crónico, somnolencia, debilidad, pesimismo, depresión, falta de ganas, apatía, bloqueo mental y dificultad para concentrarse, irritabilidad, estrés, miedo, pensamientos negativos, etc.

Existen varios métodos para protegerse contra el mal de ojo (técnicas de visualización, meditación, amuletos, agua con sal, ajos...) si bien la limpieza con péndulo es la más efectiva. 

4) Larvas astrales:

Toda esta realidad que estamos comentando sucede (aunque la mayoría no podamos verla a priori) en otros planos más sutiles e imperceptibles de nuestro cuerpo, en este caso en nuestro plano energético. 

Otra de las realidades energéticas más increíbles de creer son las llamadas "larvas astrales", las cuales se nos van pegando a la espalda aunque no seamos capaz de verlas. 

Las larvas astrales son parásitos energéticos - efectivamente con forma de gusanos o larvas-los cuales tratan de pegarse a nuestro organismo (normalmente en la zona de la espalda y cuello) para aprovecharse de nuestra energía. 

Cuando un centro energético (chakra) gira más despacio (bajamos nuestro nivel vibracional) éste se empasta y ahí tratan de asentarse las larvas.

Las larvas astrales son restos energéticos de gente fallecida que convertidos en parásitos anidan en nuestro organismo (en el espacio comprendido entre los Chakras 2 a 6) creciendo a su costa y multiplicándose.

Las larvas absorben nuestra energía y buscan la satisfacción de diversos instintos primarios (buscan sobretodo sentir el placer que reporta el sexo o determinadas adicciones como el alcohol o las drogas).

Las larvas se pegan especialmente a la gente que vibra bajo, tiene pensamientos negativos o bien tiene algún tipo de adicción (drogradicción, alcoholemia, etc) y/o trastorno psíquico. También se cogen muchas en hospitales, tanatorios, cementerios, bares de copas, etc.

La gente que tiene trastornos psíquicos y adicciones suele tener larvas e incluso organismos energéticos aún peores: los llamados limitadores (bajos astrales). 


5. CONSECUENCIAS Y SENSACIÓN DE UNA LIMPIEZA CON PÉNDULO 

Cuando alguien se somete a una sesión de péndulo hebreo los efectos positivos son instantáneos:

-Sensación de gran alivio, como si nos hubieran quitado peso físico de encima y pesásemos menos. 

-Sensación de paz, mayor vitalidad, optimismo y ganas de vivir. 

-Mente más centrada, despejada, claridad mental y mayor capacidad de concentración. 

-Alineación de los chakras, elevar la vibración, limpieza y regeneración de las capas del aura.

-Eliminación del riesgo de contraer enfermedades: sanación física, mental y espiritual. 


6. EL USO DEL PÉNDULO 

El péndulo debe ser guardado siempre alejado de la luz solar.

Cuando esté muy cargado es necesario limpiarlo/descargarlo. Para ello debemos golpearlo 3 veces contra una superficie de madera. 

Inicio de la técnica. Pasos:

1º) Tomarlo entre las manos y darle la bienvenida (trasmitirle nuestra energía personal). El péndulo es personal por lo que nadie más debe tocarlo.

2º) DETECTAR: poner la parte lisa hacia abajo y colocar la primera etiqueta de desequilibrio a detectar: 

a) Etiqueta MIASMAS:
Rastrear las 7 capas del aura en cada uno de los chakras pasando el péndulo por ellas. Para ello hay que ir visualizando cada una de ellas:
-primero en los chakras 1 y 7 hacia afuera, dando 7 saltos con el péndulo en cada una de las capas
-después en los chakras 2, 3, 4, 5 y 6 hacia arriba, dando 7 saltos con el péndulo en cada una de las capas
-Iremos anotando el chakra y la capa de aura donde hemos detectado el miasma para luego acudir a esa misma capa a limpiarlo: donde
                -Limpiar los miasmas detectados acudiendo al chakra y capa donde hemos detectado la existencia de un miasma. La limpieza se realiza mojando una solución de tintura de madre de muérdago (o solución homeopática viscum álbum –solución 4dh, que se puede comprar en parafarmacias- mezclada con agua).
b) Etiqueta MAGIA y MAL DE OJO:
-Pasar el péndulo por los chakras 1 y 7:donde gire
-Limpiar
c) Etiqueta LARVAS ASTRALES:
-Rastrear con el péndulo por toda la espalda del paciente.
-Allá donde gire es que hay una larva.
-Limpiar ahí.
3º) IMPRIMIR: poner la parte rayada hacia abajo y colocar las etiquetas que consideremos más adecuadas para el paciente. Colocar al paciente boca arriba en para irradiar.
Irradiamos:
-Etiquetas de energía positiva:
1) Paz interior: sedante natural para aportar sensación de serenidad y tranquilidad, muy útil para gente nerviosa.
2) Canal central perfecto: equilibrio vital.
3) Amor: introduce amor a nivel celular.
4) Alegría: muy útil para combatir estados de tristeza y depresión.
5) Armonizar:
6) Luz e iluminación:
7) Gozo y felicidad:
8) Fuerza vital perfecta: para reponerse de agotamiento y enfermedades.
9) Limpiar impurezas: limpiamos el cuerpo físico, mental y emocional, colocando los 3 cuerpos en el ahora.
10) Purificar: purifica el cuerpo físico, mental y emocional, mediante la transmisión de energía espiritual. Elimina bloqueos emocionales.
11) Inmunidad: para mantener nuestro campo electromagnético (aura) en alta vibración.
12) Unir:
13) Deshacer: para eliminar diferentes bloqueos energéticos.
14) Conexión con la fuente: para elevar la autoestima y conectar con el yo superior.
Finalizar siempre con 2 etiquetas: “campo electromagnético” y “redentor de Yaveh”: armoniza al paciente.
-Etiquetas especiales: detectan e imprimen
Si queremos detectar habría que pasar el péndulo con la parte lisa hacia abajo por el cuerpo boca arriba de paciente, y allá donde gires es donde hace falta imprimir:
1) Campo electromagnético: cuando nuestro campo electromagnético está en equilibrio estamos protegidos correctamente.
2) Geopatología: detecta contaminación electromagnética provocada por líneas de alta tensión, transformadores, antenas de telefonía, etc.
3) Verde -: detecta cáncer y esclerósis múltiple. Se pasa solo en el esternón con la parte lisa hacia abajo: nos dará positivo solo cuando la enfermedad haya alcanzado la primera capa del aura, es decir, cuando la enfermedad ya esté somatizada o haya afectado al órgano.
Una negación a nivel mental acaba en una somatización, por lo cual es importante la aceptación de una situación y de dicha enfermedad para des-somatizar. Una de las mayores causas de somatizar cáncer es el rencor y el odio hacia los demás, por lo que debemos perdonar a todos por nuestro propio bien.
Para limpiar la enfermedad: poner ranuras hacia abajo, pasar e imprimir con regularidad y constancia.
3º) Al acabar agradecerle al péndulo el servicio prestado. Descargarlo golpeándolo 3 veces contra una madera y guardarlo.
Cuando se ensucie físicamente, lavar con lejía.
Cuando el cordel se estropee, quemarlo y renovarlo.
4º) También se puede hacer sobre una foto (para tratar con el péndulo a otra persona que no está presente: con una foto de cuerpo entero por delante y por detrás grapadas) o a uno mismo (detectando con una foto e irradiando en el esternón).


7. EL BIÓMETRO DE BOVIS (APLICACIÓN)

El biómetro de Bovis:se utiliza para medir la geopatología de un determinado lugar para poder cuantificar hasta qué punto puede afectar a nuestro cuerpo.
-El cuerpo está sano cuando vibra en el rango de 6500 a 8000 ub
-Una persona enferma de cáncer vibra entre 4000 y 4500 ub
-Una persona próxima a la muerte vibra sobre las 1000 ub
La medición se efectúa con un péndulo acabado en punta y una escala dibujada en un papel. Se coloca el péndulo a la mitad formulando mentalmente una pregunta: “deseo ser consciente del nivel energético de (lugar, persona, alimento…)” y éste se moverá hacia el centro o a la derecha.

lunes, 14 de enero de 2019

LOS CHAKRAS Y LA ENERGÍA


Unos chakras equilibrados nos permiten llevar una vida feliz

Resulta increíble descubrir cómo el mundo energético (el menos visible a priori) afecta tanto a nuestro mundo material y a la forma en que afrontamos nuestro día a día.

Los chakras que tenemos a lo largo de nuestro cuerpo se ven afectados por las energías y emociones que vivimos cada día. Unos chakras equilibrados pueden darnos una vida plena y llena de felicidad, mientras que tenerlos desequilibrados pueden hacer que ésta se convierta en un sufrimiento continuo lleno de penurias.

Es decisión tuya comenzar a cuidarte los chakras y conseguir vibrar a una mayor frecuencia para ser cada vez más feliz.   


1. QUÉ SON LOS CHAKRAS

Los centros energéticos que recogen nuestras emociones y regulan nuestro nivel de vibración

-¿Por qué hay días llenos de actividades en los que apenas dormimos y sin embargo nos sentimos llenos de energía? 
-Y viceversa ¿Por qué hay días en los que apenas hemos salimos de casa, dormimos muchas horas y sin embargo nos levantamos con la sensación de estar más cansados de cómo nos habíamos acostado? 
-¿Por qué la música altera nuestro estado de ánimo? 
-¿Por qué el mar nos carga de energía? 
-¿Por qué cuando recibimos un premio o una buena calificación nos sentimos eufóricos?
-¿Y cuándo tenemos una decepción nos sentimos hundidos y tristes?



Todo ello tiene que ver, como si de pilas o baterías se tratara, con el nivel de energía de nuestro cuerpo, el cual es regulado por los llamados "chakras".

¿Por qué los nervios se nos van al estómago, el miedo a la garganta, las decepciones al corazón, o el sentirse ofendido o estar furioso encima del ombligo?

Las emociones que vivimos en nuestro día a día generan energía, la cual afecta y se manifiesta (según su naturaleza) en cada uno de los centros energéticos o "chakras" que hay repartidos por nuestro cuerpo. Así emociones positivas elevan la vibración de nuestra energía vital y contribuyen a la apertura y equilibrio de nuestros chakras, mientras que las emociones negativas reducen nuestro nivel vibracional contribuyendo al desequilibrio de estos.

De esta forma por ejemplo el nerviosismo afecta al chakra sacro (estómago bajo), los miedos e inseguridades afectan al chakra de la garganta, las decepciones y frustraciones al chakra corazón, o el enfado o furia al chakra del plexo solar (a la altura del esternón).

La palabra "chakra" -nombre procedente del sánscrito- significa "rueda". Los chakras son los vórtices o centros energéticos que tenemos en nuestro cuerpo y que en forma de rueda giratoria (en sentido de las agujas del reloj o al contrario) regulan nuestro nivel de energía, afectándonos a nivel físico, emocional y mental.

La importancia de cuidar nuestros chakras

Cuando los chakras giran correctamente (a la velocidad adecuada y en el sentido correcto) entonces se encuentran alineados o equilibrados, y nosotros llenos de energía, optimistas y alegres.

Sin embargo, cuando estos no giran correctamente o en el sentido adecuado, entonces están desalineados o desequilibrados. Y en función de su grado de desequilibrio y de cuáles sean los chakras afectados (ya que cada uno de ellos responde a un tipo de emoción) nos sentiremos más o menos cansados, pesimistas, agresivos, deprimidos o incluso enfermos.

Los bloqueos energéticos originados por conflictos emocionales (preocupaciones en exceso, discusiones, peleas, pensamientos negativos, miedos, tristeza, estrés, ansiedad, depresión, rabia, frustración, decepción, traumas, etc.) a los que nos enfrentamos en el día a día, las malas energías (envidias, "males de ojo", malos sentimientos, conflictos, etc.) y los niveles bajos de vibración afectan de forma negativa al funcionamiento de nuestros chakras. De ahí la importancia de aprender a protegerlos y a nuestro campo áurico, así como de limpiarse y recargarse energéticamente cuando sea necesario.

También llevar una vida de forma incoherente (vivir una vida que no nos satisface o con la que no nos encontramos a gusto, hacer cosas que no queremos de manera obligada, pensar de una forma y actuar de otra, etc.) afecta en gran medida y de forma negativa a nuestros chakras.

Éste es el motivo por el cual cuando estamos mal (con alguno o con todos los chakras desalineados o desequilibrados en mayor o menor medida) nos manifestamos con ira (por ejemplo cuando nuestro chakra del plexo solar gira a demasiada velocidad), con depresión, tristeza o falta de energía (cuando nuestro chakra corazón gira demasiado despacio) o con sentimiento de culpabilidad (cuando por ejemplo nuestro chakra de la garganta gira demasiado despacio).

PONER GRÁFICO EMOCIONES QUE AFECTAN A CADA CHAKRA: ira >> Chakra plexo solar afectado, etc

Tener los chakras equilibrados es la verdadera clave para llevar una vida plena y feliz, para estar a gusto y tranquilos con nosotros mismos y con la vida.

Los efectos positivos de tener los chakras equilibrados

Con un correcto funcionamiento de los chakras:

1) Estamos protegidos contra posibles enfermedades. (Cuando los chakras están alineados nuestra aura se hace fuerte e impermeable ante los "miasmas" que posteriormente pudieran desembocar en enfermedades).

2) Nos encontramos en una sensación de paz, armonía y felicidad, y disfrutamos del día a día y de nuestra vida.

3) Estamos más alegres y optimistas.

4) Nos sentimos más relajados, descansados y sobretodo llenos de energía. (Aquí se da respuesta a la pregunta de por qué mucha gente que no para de hacer actividades y madrugar nunca se siente cansada, mientras que otra que apenas hace cosas a lo largo del día o sale de la cama está siempre agotada).

5) Vibramos alto y por tanto atraemos cosas, situaciones y personas buenas (las que también vibran alto) a nuestras vidas, y nuestros sueños y proyectos salen adelante ("abrimos caminos"). En definitiva, las cosas nos van mejor en nuestra vida.

6) Somos capaces de afrontar y relativizar mejor los problemas.

7) Tenemos una mayor claridad mental y por tanto somos más resolutivos y capaces de tomar decisiones de forma mejor y más rápido.

8) Avanzamos en nuestro desarrollo personal y espiritual.

9) Nos convertimos en mejores personas, tratamos mejor a los demás (acabamos con los ataques de ira, las preocupaciones y obsesiones mentales, los miedos e inseguridades, las envidias...), aprendemos a fluir con el mundo y nos sentimos mejor.

Los 7 chakras principales

Los chakras de nuestro cuerpo recogen la energía de su entorno y la pasan al cuerpo físico a través del cuerpo etérico o energético y de los nadis, los cuales conectan esos dos cuerpos. Los nadis son los canales del cuerpo sutil a través de los cuales fluye el prana o "energía universal".


Cómo ya hemos comentado, cuando los chakras están abiertos (giran de forma armónica con la intensidad adecuada) el cuerpo físico se mantiene sano. Pero cuando existe un desequilibrio, el problema se desarrolla primero en el cuerpo energético antes de alcanzar el cuerpo físico, pudiendo desembocar en alguna enfermedad. Realizar reiki regularmente ayuda a prevenir y reparar los bloqueos.

1) El chakra raíz o base (Muladhara)

2) El chakra sacro, tándem o hara (Svadhisthana)

3) El chakra del plexo solar (Manipura)

4) El chakra corazón (Anahata)

5) El chakra de la garganta (Visuddha)

6) El chakra del tercer ojo (Ajna)

7) El chakra corona (Sahasrara)

EL AURA


El aura existe y se puede ver 

Existe un mundo energético (paralelo a nuestro mundo material) que puede ser visto -y de hecho lo es- por muchas personas que deciden despertar y aprovechar las potencialidades extrasensoriales que todos tenemos, pero que poco a poco hemos ido abandonando.

El aura (y sus característicos colores) es un ejemplo más de las maravillas que una persona puede observar y descubrir cuando decide asomarse al mundo energético del que también formamos parte.



1. QUÉ ES EL AURA

El aura es una envoltura electromagnética que en forma de óvalo rodea a todos los seres vivos, conectándolos con el universo y con su entorno físico.

El aura mantiene interconectados cuerpo, mente y energía, y ofrece a los seres vivos cierta protección a nivel energético contra todas las agresiones de tipo energético, emocional y/o traumático a los que estamos expuestos en el día a día (se trata de una especie de "escudo energético" contra aquellas situaciones que pueden afectar negativamente a nuestro nivel de vibración). Tiene forma de "huevo multicolor" y se extiende entre 1 y 3 pies de distancia del cuerpo físico.


Es por tanto un campo energético que emana directamente de los chakras (los centros energéticos del cuerpo que regulan nuestro nivel de energía) ofreciendo una proyección ampliada de éstos, y emitiendo diferentes colores según su estado de equilibrio o desequilibrio. Por tanto se trata de una manifestación de nuestros chakras (de nuestro nivel energético) y nos da información sobre su estado adecuado o inadecuado (recomendamos visitar la entrada de este mismo blog destinada a los chakras).

De esta forma el aura toma información de los 3 elementos de los que estamos compuestos y nos muestra su estado: (1) de nuestro cuerpo, (2) de nuestra mente y (3) de nuestra energía -a través de los chakras-, codificándolos en su lenguaje de colores, y proyectándolos hacia afuera con el objetivo de atraer a personas, situaciones, experiencias y energías de ese mismo color y nivel de vibración.

Ésta es la explicación de la premisa básica de la conocida "ley de la atracción" que afirma que desde el punto de vista metafísico "los iguales se atraen", ya que las cosas que vibran al mismo nivel tienden a encontrarse irremediablemente. De ahí también la importancia de tener un aura fuerte que nos proteja contra agresiones y nos atraiga cosas buenas a nuestra vida.


2. LOS COLORES DEL AURA Y SU INTERPRETACIÓN

Cuando en una aura predomina en términos generales un sólo color (es monocromática) entonces decimos que es "armónica". Por el contrario, si tiene dos o más colores entonces tendremos que hablar de aura "inarmónica".


La información que da el aura resulta de gran interés y utilidad a nivel físico, personal y espiritual. Observando una aura, los colores de su parte más externa (sus bordes) van cambiando constantemente en cada momento (están como en movimiento entremezclándose una y otra vez), si bien eso no ocurre en la parte central donde los colores están quietos.

En un aura vista de frente:

1) La parte inferior (la zona de los pies) representa la energía del presente que se manifiesta en este momento.

2) La parte izquierda (vista de frente) representa el pasado, siendo la energía que nos ha influido anteriormente.

3) La parte derecha (vista de frente) representa el futuro, siendo la energía que desea entrar y que nos dará pistas sobre futuros acontecimientos que viviremos y decisiones que tendremos que tomar.

4) En la parte superior (la zona de cabeza) encontramos el "campo creador", que es donde diseñamos y se manifiestan energéticamente nuestros pensamientos.

5) Y en la parte central (la zona que discurre entre el cuello y el ombligo) encontramos el "rayo" o "color del alma", y a diferencia del resto esta zona cambia de color una vez cada 7 años, sirviendo de pauta hacia qué misión o propósito tenemos en la vida en este momento.

a) Cuando los colores de los bordes exteriores del aura son iguales al color de la parte central (tenemos un aura "armónica") lo cual significa que vamos por buen camino en nuestra evolución personal.

b) Por el contrario, si los bordes presentan colores distintos al "rayo del aura" (tenemos un aura "inarmónica") lo cual indica que la persona está distribuyendo su energía entre demasiadas cosas, necesita tomar decisiones y hacer cambios en su vida. 


El tono del color y el nivel de brillo del aura también nos ofrecen diferentes matices a la hora interpretarla: no es lo mismo por ejemplo tener un aura en un tono verde claro a que ésta se vea verde oscuro.

a) Si un aura adquiere un color cálido (rojo, naranja o amarillo) nos encontramos ante un "guerrero de la luz": una persona que aún está poniendo orden en su vida y que sigue en la búsqueda de su verdadera identidad y misión como ser. Necesita aún información y respuestas que le ayuden a encontrar su papel en el mundo.

b) Si el aura adquiere un color frío (verde, azul, violeta o blanco) nos encontramos ante un "trabajador de la luz": una persona que ya posee la iniciación y conexión necesarias para contribuir y ayudar a la elevación de la humanidad sirviendo a los demás de guía, terapeuta, como inspiración o puente hacia su propia conexión interior.



3. CÓMO PROTEGER EL AURA

Las auras pueden tener fugas de energía provocadas por traumas, agotamiento, exceso de preocupaciones mentales, existencia de enfermedades, etc. apareciendo visualmente sobre ella como bordes o zonas oscuras. Son zonas por donde se escapa la energía.

Si la persona no se ocupa de restablecer la forma y la energía adecuada en el aura, ésta va perdiendo tamaño y capacidad de protección ante todas las experiencias inarmónicas que nos dañan en el día a día. Y si esta situación se prolonga en el tiempo puede hacer que los "miasmas" (ver entrada de este blog sobre el "péndulo hebreo") vayan penetrando a través de las capas del aura, llegando finalmente a desembocar en una enfermedad.

Para proteger el aura se recomienda cuidar las relaciones con los demás (evitar malas energías, tomarse los problemas a la tremenda, desequilibrios emocionales y relaciones tóxicas), solucionar y evitar los conflictos y situaciones que drenan nuestra energía, llevar una correcta alimentación, descansar adecuadamente, realizar ejercicios de respiración, meditación o relajación, calmar la mente, entrar en contacto con la naturaleza, tener actividades de ocio con las que disfrutemos y nos desestresemos (quedar con amigos y vida social, practicar algún deporte o hobby, disfrutar de la familia...). En definitiva, hacer todas aquellas actividades que elevan nuestra frecuencia vibracional (nos llenan de energía y nos hacen sentir bien).


Practicar reiki es otra de las actividades más recomendables para recargarse de energía, equilibrar los chakras y regenerar y proteger nuestra aura en tiempo récord (de forma instantánea). Hacerse regularmente limpiezas energéticas (como por ejemplo la técnica del "péndulo hebreo") y protegerse adecuadamente de las malas energías a través de diferentes técnicas (inciensos, rosas de Jericó, visualizaciones como la "ducha del aura", etc.) son también actividades muy recomendables para mantener sana y fuerte nuestra aura.

La verdadera clave para que nuestra aura sea armónica es rodearse de personas, situaciones, experiencias, proyectos y energías armónicas; es decir, mantenerse alejado de todo aquello que ya no te llena o que simplemente ya no vibra contigo (situaciones desagradables o que pueden originar sufrimiento innecesario que drene nuestra energía).


4. LAS CAPAS DEL AURA

Está compuesto por 7 capas las cuales se interrelacionan con los 7 chakras:


a) Capas pertenecientes al mundo físico:

1) Cuerpo etéreo (1ª capa): relacionada con el chakra raíz, con nuestro mundo físico y ganas de vivir. En esta capa se refleja nuestro apego al lugar donde vivimos y a los placeres terrenales. Tiene color azul claro brillante.

2) Cuerpo astral emocional (2ª capa): relacionada con el chakra sacro, con nuestro mundo emocional y afectivo. En ella residen nuestros deseos y temores. Tiene cierta autonomía respecto del cuerpo etéreo, pudiendo desprenderse de él durante el sueño o en meditaciones. Tiene un color amarillo pastel.

3) Cuerpo mental (3ª capa): relacionada con el chakra del plexo solar, con nuestra mente y mundo mental, racional e intelectual. Es la manera en la que se expresa nuestro intelecto y cuando funciona adecuadamente manifiesta claridad de pensamiento. Su color es variable en función de la naturaleza de los pensamientos que concebimos.

Estas 3 primeras capas están muy vinculadas con el plano físico y las enfermedades (si es que algún "miasma" penetrase desde la capa 7 y llegase hasta alguna de estas capas).

b) Capas pertenecientes al mundo mental-emocional:

4) Cuerpo astral (4ª capa): es un espacio de transición y comunicación entre el mundo físico (constituido por las 3 capas anteriores) y el mundo espiritual (formado por las 4 capas siguientes). Es la capa del amor, y está relacionada con el chakra corazón. Actúa como una especie de purificador de las energías terrenales al irse elevando hacia lo más espiritual. Aquí se encuentra el archivo akáshico, un registro donde se encuentra la memoria de las sucesivas reencarnaciones por las que hemos ido pasando.

A partir de esta capa, si seguimos avanzando, las capas se van tornando hacia un rosado difuminado.

c) Capas pertenecientes al mundo espiritual:

5) Cuerpo del patrón etérico (5ª capa): aquí radican nuestras posibilidades de expresión y creatividad, está relacionada con el chakra de la garganta. Se trata de un paso más en el camino del encuentro con nosotros mismos.

6) Cuerpo espiritual o celestial (6ª capa): representa todo nuestro mundo intuitivo, es decir, la posibilidad de percibir la verdad sin ayuda de la razón. Está relacionado con el chakra del tercer ojo. Es un paso más en el camino de nuestra espiritualidad.

7) Cuerpo divino o causal (7ª capa): representa el punto máximo de nuestra evolución, cuando más cerca nos encontramos de sintonizar con las energías cósmicas universales. Está relacionado con el chakra corona. 



Por último señalar que vivimos en un mundo material que es la suma de materia más energía. Es por ello que además de los seres humanos, también tienen aura todos los animales e incluso los objetos capaces de almacenar energía.


5. CÓMO VER EL AURA

Todo el mundo a priori tiene capacidad para ver el aura.

Sin embargo, uno de los requisitos para poder observarla es tener mínimamente estimulada la glándula pineal de nuestro cerebro, o dicho de otra forma: haber "abierto el tercer ojo". En principio todos nacemos con él abierto y así lo mantenemos a lo largo de nuestros primeros años de vida mientras somos niños; sin embargo, éste tiende a cerrarse o "calcificarse" en la mayoría de los casos a medida que vamos creciendo y la parte racional (hemisferio derecho del cerebro) se va apoderando de nuestro cerebro en detrimento del mundo creativo y la imaginación (hemisferio izquierdo).

El "tercer ojo" (o ajna) es el chakra ubicado a la altura de la frente, el cual una vez estimulado y abierto permite a la persona ver e incluso interactuar con la realidad del mundo energético y espiritual (ver y sentir la energía, contactar con nuestros ángeles y seres de luz, desarrollar la intuición, desarrollar los dones que posea, etc.). Y una de las potencialidades que nos permite explotar la apertura del tercer ojo es la visión del aura.


¿Y cómo abrir el tercer ojo?

Hay varias actividades que contribuyen a la estimulación y descalcificación de la glándula pineal, entre ellas la meditación, la visualización y los ejercicios de respiración y relajación. No obstante, y basado en la propia experiencia personal, la realización de sesiones de reiki de forma regular (a través de las cuales se trabaja energéticamente entre otros el chakra del tercer ojo) es la forma más rápida, sencilla y efectiva de conseguirlo. 

Eso sí, debe existir regularidad y continuidad (en mi caso fue a la sexta o séptima sesión de reiki cuando comencé a visualizar la famosa "luz morada" que desprende el chakra ajna, señal de que tu tercer ojo está siendo abierto). No obstante, lo ideal sería combinar varias de estas acciones: reiki + meditación + realización de limpiezas energéticas.

Una vez estimulado el tercer ojo, para ver el aura se suele usar la técnica de la "visión periferica": delante de un espejo mira hacia tu reflejo, coloca tus ojos con la mirada perdida (como comúnmente se dice "mirando al infinito", como cuando tratamos de ver los objetos tridimensionales en los famosos libros 3D tipo "El ojo mágico" y en los cuales dejamos los ojos en posición casi bizca). Prolonga está situación durante unos minutos mientras te relajas y respiras de forma rítmica y pausada (céntrate en respirar y sigue con la "mirada perdida"). Al cabo de unos minutos comenzarás a ver un halo de luz brillante que recubre el perímetro de tu cuerpo (la primera capa del aura: el cuerpo étereo o cuerpo energético) y tras ella, si aguantas en esta situación, empezarás a distinguir los colores del resto de capas del aura, primero de una forma más sutil y transparente, y después de manera más intensa y colorida, viendo incluso cómo tu cuerpo es envuelto por esta masa de colores en movimiento que te pasan por delante y por detrás.

Por último comentar que como cualquier actividad, la práctica y la paciencia son las claves para conseguirlo y perfeccionar después la visión del aura.

domingo, 13 de enero de 2019

EL REIKI


Cómo el Reiki puede cambiar tu vida

El Reiki es una increíble terapia de sanación mediante el envío de energía a través de las manos, la cual se ha hecho cada vez más y más popular. 

Hoy en día ha trascendido el ámbito de lo puramente esotérico para utilizarse de forma habitual incluso en la sanidad (está reconocida por la Organización Mundial de la Salud -OMS-), siendo muchos los hospitales de todo el mundo que lo utilizan para el tratamiento complementario de todo tipo de dolencias, incluidos los cánceres. Se estima que en la actualidad existen en torno a 5 millones de usuarios de esta mágica y sencilla técnica sanadora.


La medicina tradicional y alternativa sostiene que las enfermedades de nuestro cuerpo se acaban manifestando por la existencia de bloqueos energéticos (y cuyo origen son los desequilibrios emocionales que sufrimos -llevamos una vida que no nos gusta, existe incoherencia entre lo que vivimos y pensamos, tenemos conflictos emocionales de forma habitual con los que están a nuestro alrededor, vivimos estresados y con ansiedad, soportamos demasiada mala energía en nuestro entorno diario...-) los cuales no son curados durante un largo periodo de tiempo y acaban somatizándose en el cuerpo en forma de enfermedad. 


El Reiki tiene la cualidad de devolver a la persona la salud y el equilibrio perdidos, tanto a nivel físico como emocional. De hecho, además de estudios científicos que avalan su gran utilidad, son muchos los testimonios de personas que, atravesando los momentos más complicados de sus vidas (enfermedades, muerte de un familiar, problemas laborales, separaciones sentimentales, etc.) han conseguido "renacer de sus cenizas", salir adelante y vivir felices como nunca antes lo habían sido gracias a entrar en contacto con el Reiki, primero como pacientes, y después convirtiéndose incluso en sanadores utilizando esta terapia con otros.


Es decir, el Reiki es capaz de cambiar por completo la vida de la gente que se acerca y disfruta de los beneficios de esta increíble técnica.


Y es que el Reiki funciona como un mágico e instantáneo "cargador de batería" de nuestro cuerpo y nuestra mente, llenándolos de fuerza, vitalidad, optimismo, armonía, alegría, claridad y paz. De hecho se recomienda practicarlo regularmente no sólo para curar dolencias, sino especialmente para prevenirlas y vivir una vida plena y feliz.  



0. MI EXPERIENCIA CON EL REIKI: CÓMO HA CAMBIADO MI VIDA 

Mi acercamiento al Reiki fue totalmente casual: ante el estrés diario y la ansiedad que venía soportando debido a motivos laborales, una amiga me recomendó probar una sesión, pues a ella le estaba funcionando muy bien para combatir una situación similar. 


Cuando te dan una sesión de Reiki el terapeuta pasa sus manos por tu cuerpo (sin necesidad de tocarte) y sientes calor, al tiempo que una sensación de relajación y bienestar cada vez más y más intensa. Al finalizar la sesión (que suele durar entre 45 minutos y 1 hora) te encuentras como si hubieras dormido y descansado durante horas, recargado de energía, optimista y lleno de vitalidad.

En mi caso además, el Reiki fue combinado previamente con una sesión de Péndulo Hebreo, una increíble y efectiva técnica de limpieza energética -ver entrada en este mismo blog destinada al Péndulo Hebreo-, la cual te deja con una sensación de alivio, liberación y bienestar increíbles, como si pesarás físicamente 10 ó 15 kilos menos.   

Por tanto, con la combinación de estas 2 técnicas -que es lo ideal- se consigue: primero limpiar las malas energías parasitarias que llevamos encima y nos agotan, nos hacen encontrarnos mal, estar cansados, ser negativos y pesimistas -Péndulo Hebreo-, y a continuación recargarnos de buena energía, equilibrando nuestro estado energético y liberando todos los bloqueos que internamente pudiéramos tener -Reiki-. 

Sometiéndose a Reiki regularmente uno consigue volver a una situación de equilibrio mental y emocional, y se nota completamente recargado de energía, pudiendo así sacar el máximo partido a cada día de la mañana a la noche. 

El Reiki además nos enseña muchas otras cosas: 

-Aprendes a vivir el presente y disfrutar más del día a día.
-Termina con la sensación de cansancio y agotamiento.
-Incrementa tu nivel de optimismo.
-Aprendes a relativizar problemas y afrontar mejor situaciones de la vida.
-Mejora tu vida: ayuda a "abrir caminos" y que las cosas te vayan mejor
-Entiendes mejor la vida: su significado y potencial.
-Mejora tu calidad de vida y la de los que te rodean.


1. ¿QUÉ ES EL REIKI?

El Reiki es una técnica de transferencia de energía curativa a través de la imposición de manos.

Mediante el Reiki, el sanador transmite a través de sus manos energía magnética (llamada "energía universal") al paciente o a sí mismo -si es que está practicando el auto-reiki- para mejorar el estado físico y mental mediante el equilibrado de los centros energéticos del cuerpo (los llamados "chakras"). -Recomendamos visitar la entrada de este mismo blog dedicada a los chakras-.



La energía que el sanador canaliza al paciente es la que naturalmente se encuentra en el propio universo, a nuestro alrededor, y que forma incluso parte de nosotros mismos -ver entrada destinada la Energía y el Nivel de Vibración-.


A través del Reiki elevamos el nivel vibracional del paciente ("recargamos su pila"), armonizamos/equilibramos sus chakras, deshacemos los bloqueos energéticos que pudiera tener en su cuerpo, dándole energía y fuerza vital, y previniéndole de la aparición de futuras enfermedades al restablecer el orden energético en su cuerpo.

El Reiki es una técnica mediante la cual se expresa amor impersonal (energía positiva) a través de la "energía universal" que es aquella de la que está compuesta el propio universo (nosotros mismos y el resto de seres vivos somos una suma de materia + energía). Es originaria de Japón, y dicha palabra tiene el siguiente significado:
-Rei = universal, sin límites.
-Ki = energía vital.


2. ¿PARA QUÉ SIRVE EL REIKI?


Eliminar los desequilibrios energéticos que pueden desembocar en enfermedad (sanar)

En el día a día (con estrés, ansiedad, conflictos, problemas, emociones negativas, malas energías originadas por otras personas y/o situaciones, etc.) nuestros chakras se van desequilibrando, nuestro nivel de vibración se reduce y nuestra energía se debilita (sintiéndonos cansados, desanimados, tristes, agobiados o incluso con depresión) pudiendo incluso desembocar en la aparición de alguna enfermedad física si esta situación de bloqueo energético se prolonga en el tiempo.


Los síntomas más claros de una situación de bloqueo o desequilibrio energético en los chakras es cuando día a día nos levantamos por la mañana más cansados de lo que nos hemos acostado por la noche, cuando nos sentimos faltos de energía, y cuando aparece algún tipo de ansiedad o depresión. Es en estas situaciones es cuando debemos analizar y reparar nuestro estado energético pues con toda seguridad algunos de nuestros chakras estén desalineados.


El Reiki por tanto tiene la capacidad de equilibrar energéticamente al paciente y de elevar su nivel de vibración, aspectos fundamentales para sentirse bien, lleno de energía, optimista, relajado y en paz.

Equilibrar física, mental y emocionalmente a la persona

El Reiki tiene también la capacidad de devolver el equilibrio perdido a la persona que se somete a esta terapia, "suavizando" las conductas extremas que vamos desarrollando de forma inconsciente a lo largo de los años. 

De esta forma por ejemplo, si el paciente tiende a estreñirse, con Reiki irá mejor al baño; si es impulsivo y nervioso, tras el Reiki se volverá más reflexivo y calmado; si es inseguro y con tendencia depresiva, con el Reiki se volverá más seguro y animado. 

En definitiva, el Reiki tiene también la capacidad de equilibrar el comportamiento y las circunstancias físicas del paciente.

Acabar con las "malas rachas" de nuestra vida y "abrirnos puertas"

Por otro lado, destacar también que por la llamada "ley de la atracción" que afirma que por una explicación metafísica "los similares se atraen", en nuestra vida nos vamos a encontrar con situaciones, objetos y personas que estén vibrando en nuestro mismo nivel de frecuencia. 

Es decir, si vibramos en niveles bajos atraeremos a nuestra vida cosas y situaciones que están a ese mismo nivel de vibración (cosas, situaciones y personas mediocres o incluso malas).

Mientras que si vibramos en niveles más elevados, atraeremos a nuestra vida cosas, situaciones y personas buenas -las que vibran alto-, y seremos capaces de acercar y conseguir nuestros deseos y metas, así como sacar adelante todos nuestros proyectos personales y profesionales (lo que técnicamente se llama "abrir caminos" y avanzar en la vida). 

Por tanto el Reiki permite también elevar nuestro nivel de vibración y de esta forma atraer mejoras a nuestra vida.

Los niveles de sanación del Reiki:

El Reiki es una técnica de sanación que funciona a 3 niveles:

1º) A nivel espiritual: permite conectar con la fuente, con la parte espiritual y divina del ser humano, abriéndonos a una nueva realidad energética y espiritual. 

Dicho de otra forma: muchos de los pacientes sometidos durante un tiempo a un tratamiento de Reiki de forma regular, y debido precisamente a la estimulación que esta técnica somete a los chakras con la canalización de energía a través de la imposición de manos, en algún momento pueden llegar a experimentar lo que comúnmente se llama "abrir el tercer ojo", es decir estimular y desbloquear el chakra de la frente. 

Cuando una persona "abre el tercer ojo" -y dependiendo de sus capacidades- empieza a tener acceso y visión de una nueva realidad energética y espiritual (ver y sentir la energía, ver el aura, desarrollar la intuición y percibir "sincronicidades", contactar con los guías, seres de luz y ángeles, desarrollar determinadas capacidades extrasensoriales, etc.) e incluso es posible que desarrolle dones que nunca pensó que podría tener (clarividencia, capacidad de sanación, clariaudiencia, telepatía, etc.).

2º) A nivel mental-emocional: permite equilibrar los sentimientos, sanar traumas y deshacer bloqueos mentales y emocionales que nos hacen sufrir, nos impiden vivir felices y tranquilos, y nos atascan en nuestra evolución personal.

3º) A nivel físico: permite curar y sanar todo tipo de dolores, malestares e incluso heridas físicas y enfermedades. (No obstante siempre se recomienda utilizar el Reiki como tratamiento complementario de la medicina corriente, nunca como sustitutivo).

Mediante la transferencia de energía Reiki:

1) Se acelera el proceso de sanación mental y física de la persona (sana cuerpo y mente).
2) Disuelve bloqueos energéticos que afectan a los chakras.
3) Se eleva la vibración energética de su cuerpo físico y etérico a niveles vibracionales más altos, abriendo los canales y centros energéticos (los chakras).
4) Trabaja a nivel físico (para quitar dolores por ejemplo) y también en niveles emocionales, ayudando a liberar bloqueos de energía que de otra manera podrían generar alguna enfermedad en el futuro.
5) Lleva hacia el desarrollo o crecimiento personal y espiritual.
6) Permite alcanzar una vida más plena y feliz, "abriendo caminos" y atrayendo cosas buenas.

¿Qué es la energía Reiki que canalizamos con las manos?

La definición más técnica nos dice que el Reiki es la energía de la conciencia irradiada por Dios y por los seres de la más alta dimensión, y tiene características de amor, armonía y sanación. Su verdadera naturaleza es pura luz.

Esta definición puede sonar como algo religioso o incluso parecer un poco "sectaria", pero para nada. El Reiki no tiene nada que ver con ninguna religión: simplemente emplea la energía que existe en nuestro mundo (y de la que estamos hechos) para recargar nuestro cuerpo energético.


3. ¿CÓMO FUNCIONA?

Como ya hemos comentado, el Reiki trabaja con la "energía universal" existente en el mundo, también conocida como "prana", "maná", "energía bioplasmática" o "chi" en otras culturas, y que es canalizada a través de las manos del practicante.

Esta energía entra en el sanador por el chakra corona situado en la parte alta de la cabeza, discurre por el interior de su cuerpo -a través de los demás chakras- y sale por las manos para así dársela al paciente, equilibrado de esta forma la energía de su cuerpo.

El paciente siente inmediatamente cómo las manos del sanador desprenden un intenso calor, así como una sensación de bienestar y relajación física y mental. Con la repetición de varias sesiones de Reiki de forma continuada en el tiempo, la sensación de armonía, plenitud y alegría irá en aumento, y las dolencias (si las hubiere) poco a poco irán mejorando e incluso curando en muchos casos.

Se suele considerar que una terapia completa está compuesta por un mínimo de 4 sesiones de Reiki de unos 45 minutos-1 hora cada una, si bien esto depende del estado de desequilibrio que presente el paciente, habiendo mucha gente que nota sus efectos positivos desde la primera sesión.


La energía Reiki no tiene contraindicaciones ni efectos negativos y es siempre muy recomendable. El sanador (que actúa como canal de la energía que pasa a través de él) no se agota ni se desgasta dando energía Reiki con la manos sino todo lo contrario: también se recarga de ella cuando la aplica a un paciente. Por tanto también se beneficia de sus efectos positivos al hacer una terapia de Reiki.

Los cursos de Reiki

La rapidez y efectividad de la sanación, y el nivel de desarrollo espiritual dependen del nivel de desarrollo de la persona que canaliza (el sanador). De hecho, cuánta más experiencia tenga el sanador (más practique Reiki) más fuerte y sutil será el flujo de energía que desprenda. Y cuanto más se aleje del ego, más puro y poderoso será también.

Para ser sanador Reiki es necesario que alguien que haya alcanzado el nivel de maestría (el cuarto nivel de Reiki) nos instruya. Sólo un maestro Reiki puede iniciar a un nuevo sanador, pues desarrollar la capacidad de canalizar energía Reiki requiere de ciertas competencias que únicamente tienen los que han alcanzado este nivel.

El poder se activa mediante una iniciación (cursando el primer nivel de Reiki en el cual el maestro instruye e introduce el primer símbolo Reiki al alumno). Mediante esta iniciación el alumno se convierte en un sanador Reiki, es decir, en un canal de "energía universal".

Existen varias técnicas de Reiki, si bien la más empleada es la conocida como "Reiki-Ho", siendo la más enseñada en las escuelas de Reiki. 

Como ya se ha comentado, para alguien que desee ser sanador Reiki y darle un empujón a su vida conociendo la magia que rodea a esta técnica y sus muchas otras aplicaciones para su día a día (más allá de la sanación), podrá instruirse en 4 niveles: iniciación, perfeccionamiento, crecimiento y maestría.

En cada nivel el alumno irá aprendiendo diferentes usos de la energía Reiki, como por ejemplo:

-Sanación física y emocional de un paciente.
-Sanación de uno mismo (auto-reiki).
-Sanación a distancia (enviar energía Reiki a otras personas que no están presentes).
-Crecimiento espiritual.
-Técnicas de meditación y visualización.
-Apertura del chakra del tercer ojo y acceso al mundo energético y/o espiritual.
-Desarrollo de la intuición y experimentar Serendipias.
-Técnica de la Caja Reiki y del Cuaderno Reiki (utilizando la energía Reiki para que nuestros deseos y objetivos se cumplan, aplicando los principios de la "ley de la atracción").
-Técnica para curar y borrar los traumas del pasado.
-Técnica para obtener ayuda de nuestros maestros y seres de luz.
-Técnica de la Parrilla Reiki (con cuarzos para transmitir energía y conseguir nuestros sueños).
-Técnica para hacer Agua Reiki (capaz de depurar nuestro organismo y contribuir a la mejora o sanación).
-Curación de adicciones (alcohol, tabaco, etc.), obsesiones y trastornos de la conducta.
-Técnicas para purificar energéticamente nuestro entorno y proteger nuestra aura.
-Cirugía astral para curar dolencias.
-Etc.

Cuando un alumno es instruido en un nivel, y antes de ascender al siguiente (si es que lo desea), debe realizar unas prácticas de Reiki por su cuenta diariamente al menos durante 21 días seguidos.

Los cambios que produce el Reiki y la "crisis de sanación"

Cuando uno se instruye en el Reiki, poco a poco irá notando cambios en su forma de ver y plantear la vida: se tiende a relativizar los problemas, a ser más optimista, a vivir más tranquilo y feliz, a reducir el nivel de agresividad, angustia y ansiedad, y por tanto a ofrecer un mejor trato a los que están en su entorno, y en definitiva, a disfrutar más de la vida. A mayores en muchos casos empiezan a ocurrir sucesos sorprendentes y positivos en la vida de quien aprende Reiki.

Pero estos cambios también se producen a un nivel más físico, pues por ejemplo determinadas actividades, costumbres o comidas que antes solíamos realizar ahora empiezan a perder su sentido o incluso dejan de gustarnos: por ejemplo beber alcohol, ir de bares, fumar, etc. Y abrimos la mente a nuevas actividades (meditación, contacto con la naturaleza, hacer el bien y ayudar, etc.).

Los cambios que el Reiki produce en la persona son siempre muy positivos y recomendables (pues como ya hemos comentado, el Reiki tiene la cualidad de equilibrar los desequilibrios existentes en la persona).

No obstante, cuando uno se inicia como Reikista debe saber que es muy probable que a lo largo de los diferentes niveles (y durante esos 21 días de prácticas de Reiki) se puedan atravesar etapas de la llamada "crisis de sanación". Al introducir la energía Reiki en nuestro cuerpo de forma continuada, ésta va a actuar en todos y cada uno de nuestros centros energéticos (chakras) desatascando los bloqueos energéticos existentes, liberando toxinas y malas energías, y sanando traumas. 

Se trata de un proceso de "desintoxicación" energética y emocional bastante fuerte que en muchas personas provoca el florecimiento de todo tipo de emociones negativas (tristeza, melancolía, depresión...), malos pensamientos (), malas sensaciones (baja energía, somnolencia, cansancio, ganas de tirar la toalla...), agobio, estrés o ansiedad (se nota como si el proceso no sirviera para nada y dan ganas de rendirse), etc. Todo tipo de malas sensaciones (precisamente las que tratamos de evitar con el Reiki) afloran durante unos días.

A mayores también el cuerpo tiende a limpiarse a nivel fisico: por eso es muy frecuente la aparición de ganas de llorar sin motivo aparente (lloreras), expulsión de mucosidad como si uno estuviera acatarrado, diarreas y ganas de ir al baño a todas horas, dolores de cabeza, mareos y/o naúseas, vómitos, sensación de malestar general, dolor corporal, etc. Los síntomas dependerán del estado energético y emocional en que se encuentre la persona.

Esto es debido a que el Reiki está trabajando en lo más profundo del cuerpo y éste se está depurando, haciendo que todo lo malo que llevamos dentro desde hace años sea expulsado para así continuar con nuestro proceso de sanación y crecimiento espiritual.

Estas "crisis de sanación" suelen darse con mayor o menor intensidad a lo largo de los niveles 1 y 3 de Reiki normalmente, pero son temporales y se acaban superando. Lo importante durante ellas es no desanimarse  aguantar y seguir avanzando.


4. LOS NIVELES DE REIKI

Desde que una persona se inicia en el mundo del reiki como sanador, hasta que alcanza la maestría, ésta puede alcanzar 4 niveles:

NIVEL 1: INICIACIÓN ("Shoden"): se basa en la apertura del canal del aspirante a sanador reiki para que luego éste pueda transmitir la "energía universal". Se actúa fundamentalmente a nivel físico. Se le introduce al alumno el primer símbolo sagrado, el cual representa la "felicidad" (al recibir este símbolo se convierte al alumno en protagonista de una vida feliz).

NIVEL 2: PERFECCIONAMIENTO ("Okuden"): se perfecciona y especializa la técnica, y se enseñan nuevas aplicaciones como la sanación emocional, la cura de traumas pasados, el envío de energía a distancia, la utilización de la "caja reiki", la laboración del "agua reiki", etc. En este nivel se actúa fundamentalmente a nivel mental y emocional. Se le introducen al alumno los 3 siguientes símbolos sagrados (uno de sanación física, otro de sanación mental y emocional y otro para lograr la sanación a distancia).

NIVEL 3: CRECIMIENTO ("Shinpiden"): Se actúa fundamentalmente para el crecimiento personal. Se le introduce al alumno un quinto símbolo sagrado, en este caso ya a un nivel maestro.

NIVEL 4: MAESTRÍA ("Gokuikaiden"): El alumno adquiere la categoría de "maestro reiki" de tal forma que éste ya puede formar a partir de entonces a otros sanadores reiki.


5. LOS 5 PRINCIPIOS DEL REIKI  Y LA TÉCNICA DE SANACIÓN

El reiki tiene 5 principios fundamentales que se interiorizan y repiten cada vez que se va a realizar una sesión. Estos principios representan los secretos de la felicidad y la medicina espiritual para tratar todas las enfermedades y dolencias:

1º) Sólo por hoy, no me preocupo y no tengo miedos.
2º) Sólo por hoy, no me enfado. 
3º) Sólo por hoy, trabajo honradamente y diligentemente.
4º) Sólo por hoy, soy amable con todos los que me rodean.
5º) Sólo por hoy, soy agradecido por todo lo que tengo.

Con la práctica del Reiki y a medida que estos principios se repiten, el practicante los va interiorizando y asimilando de forma sencilla e inconsciente gracias al efecto de la programación neurolingüística (PNL). De esta forma y casi sin darse cuenta, el sanador de reiki acaba por incorporar estos principios a su vida, mejorando así con creces la calidad de ésta.

Para realizar una sesión de Reiki (la cual suele durar entre 45 minutos y 1 hora) hay que realizar un ritual previo y seguir una serie de pasos:

1º) Invocar y canalizar la "energía universal" estirando los brazos al cielo y llamando a la energía. Sentir y visualizar cómo entra por el chakra corona y sale por las manos.

2º) Decir (en voz alta o mentalmente) los 5 principios de reiki con las manos en posición de "gassho".

3º) Proteger el espacio o habitación donde estemos. Para ello dibujamos primero al aire el símbolo sagrado correspondiente con nuestra mano dominante (la derecha si somos diestros) en posición de "mudra" -o también se puede realizar con un incienso o un cuarzo-, repetimos su "kotodama" (su nombre sonoro) 3 veces y palmeamos también 3 veces al mismo tiempo.

4º) Dibujar el símbolo sagrado correspondiente en ambas palmas de nuestras manos (con nuestra otra mano en posición de "mudra") y repetir el "kotodama" 3 veces por cada dibujo.

5º) Dibujar el símbolo sagrado correspondiente sobre el campo áurico (cuerpo) del paciente abarcando todos los chakras, desde el corona hasta el raíz, y repitiendo el "kotodama" 3 veces.

6º) Ofrecer mentalmente la energía al yo interior para sanar aquello que más necesite el paciente en ese momento.

7º) Hacer el tratamiento de Reiki: pasar las manos por los chakras y demás partes del cuerpo del paciente que deseemos curar/equilibrar/armonizar (desprendiendo energía -calor- con nuestras manos), deteniéndonos más en aquellas zonas que más requieran de sanación.

El sanador y el paciente notarán cómo en determinadas zonas del cuerpo el calor es más intenso. Esto es debido a que en esas áreas existe un mayor desequilibrio/déficit energético, y por tanto es recomendable detenerse más en ellas aplicando energía reiki. Por ejemplo las rodillas (donde se nos concentra la energía originada por miedos e inseguridades) suele ser un punto que requiere un especial repaso en la mayoría de pacientes, o el chakra del corazón cuando tratamos a alguien con algún tipo de dolencia sentimental.

Para aplicar energía Reiki no es necesario tocar físicamente el cuerpo del paciente, ni que éste esté desnudo, pues la energía fluye disparada por nuestras manos, atraviesa sin problemas ropa y tejidos, y llega perfectamente aunque no exista contacto.

8º) Cerrar el tratamiento trazando de nuevo el símbolo sagrado correspondiente y realizando un "alisado de aura" sobre el cuerpo del paciente.

Se considera un tratamiento completo de Reiki a la suma de al menos 4 sesiones, si bien todo dependerá evidentemente del estado en que se encuentre el paciente a tratar.


6. LOS SÍMBOLOS SAGRADOS DEL REIKI

En cada nivel de Reiki se enseñan e introducen en el alumno unos determinados símbolos sagrados y secretos que son los encargados de accionar la energía (como si fueran la llave de un grifo que se abre y se cierra) cuando estos son dibujados o trazados con la mano.

Dichos símbolos son poderosos y secretos, y sólo deben comunicarse de maestro a alumno. Es por ello el motivo de que no sean mostrados ni nombrados en esta entrada de blog.